Por qué LIRIO
Empezó buscando un regalo que dijera algo
Todo nació de una búsqueda simple: una joya que hablara de la persona que la recibe, no de la marca que la vende. En las vitrinas todo se parecía a todo. Así que la hicimos nosotros: una pieza limpia, con una palabra grabada. Cuando se abre la caja, nadie mira la cadena. Lee.
El nombre lo puso una flor. El lirio crece derecho, florece sin pedir permiso y no necesita adornos para que lo miren. Así queremos nuestras piezas: limpias, firmes, con algo que decir.